Tolerancia y síndrome de abstinencia

Las sustancias capaces de provocar dependencia inducen un fenómeno llamado "tolerancia", que consiste en la disminución de los efectos típicos de una sustancia cuando se usa de manera regular, o bien, lo que es lo mismo, un efecto que se mantiene similar aún cuando se aumente la cantidad de sustancia. Es el fenómeno habitual en los bebedores consuetudinarios, que son capaces de tolerar grandes cantidades de alcohol cuando llevan años consumiendo. Ocurre también de manera marcada con los efectos euforizantes de la cocaína. La tolerancia aparece sobre algunos efectos de las sustancias psicoactivas y no sobre otros. Un fenómeno que está estrechamente ligado a la tolerancia es el de síndrome de abstinencia, o simplemente abstinencia. El síndrome de abstinencia es un fenómeno agudo que ocurre al interrumpir el consumo de una substancia en un sujeto que lleva largo tiempo utilizándola de manera más o menos continua. Cada sustancia tiene un síndrome de abstinencia característico, y entre estos el del alcohol es sin duda el más grave. El síndrome de abstinencia al alcohol varía entre leve, moderado y grave. El síndrome grave tiene una significativa mortalidad si no es tratado a tiempo, constituyendo una real emergencia médica. El síndrome grave de abstinencia al alcohol se conoce como delírium tremens (del latín "delirio tembloroso", en alusión a sus dos grandes síntomas). Sin embargo, no todas las sustancias adictivas provocan abstinencia. Por ejemplo, el síndrome es intenso (y grave) en el consumo de alcohol. También es muy notorio en el consumo de opiáceos. Sin embargo, es poco notorio o inexistente en el consumo de cocaína y nicotina. La tolerancia y el síndrome de abstinencia son fenómenos reversibles. Un sujeto que se ha hecho dependiente, puede dejar de consumir una sustancia y en un tiempo variable perder la tolerancia que tenía. En términos prácticos esto significa que, si vuelve a consumirla, sentirá los mismos efectos que un sujeto virgen de experiencia. Suele ocurrirle a los consumidores de alcohol cuando han pasado un largo período sin consumir (por ejemplo, un año). Cuando vuelven a consumir una pequeña dosis, que normalmente no les haría efecto, sufren una intensa embriaguez. El síndrome de abstinencia también es reversible y tiene un tratamiento eficaz. El más grave, el del alcohol, tiene una duración que, en el peor de los casos, no supera los 10 a 12 días. Después de ese tiempo, el individuo puede volver a hacer una vida normal. De este modo, al ser reversibles y tener un tratamiento eficaz, dependencia y abstinencia en estricto rigor no representan un grave problema sanitario. (Texto tomado de wikipedia.org) FUENTE:
| Foro de Psicología/Adicciones http://www.forodepsicologia.com/adicciones/tolerancia-y-sindrome-de-abstinencia/ |
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