En las fechas importante en la que se reúnen los amigos y la familia a festejar en grande. Se preparan manjares deliciosos, se decora la casa y el ambiente se llena de alegría e ilusión. Si hay algo que nunca falta en las fiestas, es el alcohol. Pero, ¿estás al tanto de los riesgos que trae el abuso en su consumo? Aunque no lo creas excederse puede ser más peligroso de lo que piensas. Entérate por qué.
Un estudio médico sobre las consecuencias del alcohol en los adolescentes determinó que hoy los jóvenes toman 2 ó 3 veces más alcohol que las generaciones anteriores y que 30% de ellos tienen accidentes automovilísticos o domésticos.
El relevamiento midió el efecto que tienen los excesos en el consumo, fundamentalmente en las llamadas previas o “preboliches” que se organizan antes de asistir a los boliches bailables.
Una de las dimensiones de análisis fundamental para comprender los procesos culturales de la juventud consiste en acercarse al conocimiento de las prácticas sociales vinculadas con el consumo musical. Desde mi perspectiva, no hay, sin duda, gusto alguno, exceptuando quizá los alimenticios, que esté más profundamente implantado en el cuerpo que el musical. Y si de algo se apropian, en primer lugar, los jóvenes es de su propio cuerpo, de ahí mi interés por explorar la compleja realidad inherente a los procesos de producción y apropiación musical (Bourdieu, 1978).